{"id":2337,"date":"2020-11-23T04:50:00","date_gmt":"2020-11-23T04:50:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.urbeslab.com\/?p=2337"},"modified":"2021-08-03T17:50:48","modified_gmt":"2021-08-03T17:50:48","slug":"el-circulo-vicioso-de-la-precariedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/el-circulo-vicioso-de-la-precariedad\/","title":{"rendered":"The vicious circle of precariousness"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-7387b849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"843\" height=\"843\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.urbeslab.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/127225696_2619959304895699_8543078178216750831_n.jpg?resize=843%2C843&#038;ssl=1\" alt=\"127225696 2619959304895699 8543078178216750831 N\" class=\"wp-image-2214\" title=\"The vicious circle of precariousness\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.urbeslab.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/127225696_2619959304895699_8543078178216750831_n.jpg?w=843&amp;ssl=1 843w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbeslab.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/127225696_2619959304895699_8543078178216750831_n.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbeslab.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/127225696_2619959304895699_8543078178216750831_n.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/www.urbeslab.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/127225696_2619959304895699_8543078178216750831_n.jpg?resize=768%2C768&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"(max-width: 843px) 100vw, 843px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"ticss-a589310a wp-block-paragraph\">En el Per\u00fa, cada vez que ocurren desastres por fen\u00f3menos naturales o acciones antr\u00f3picas, lamentamos la cantidad de damnificados y se trata de ayudarlos moment\u00e1neamente para aliviar su angustia por perder sus hogares. Pero el resultado es conocido: el lamento y las buenas intenciones solo duran unos d\u00edas, luego el aparato estatal en vez de prevenir, se desentiende del problema, dejando a las familias a su suerte. Exigir una pol\u00edtica de vivienda, como derecho, significa no solo asegurar la tenencia de la vivienda, sino tambi\u00e9n asegurar que las condiciones de habitabilidad de los barrios sean las adecuadas. La evidencia demuestra que, a pesar de que muchos asentamientos humanos cuentan con t\u00edtulos de propiedad, la precariedad del entorno persiste y en caso de emergencias, como un incendio -muy com\u00fan en estos barrios- es casi imposible combatirlo a tiempo.<br><br>El d\u00eda viernes ocurrieron dos incendios en Lima, uno en San Isidro y otro en Villa Mar\u00eda del Triunfo. Debido a las instalaciones adecuadas para la toma de agua para bomberos, en el primer distrito el fuego se control\u00f3 a tiempo y solo hubo p\u00e9rdidas materiales que sus due\u00f1os podr\u00e1n superar en el corto plazo. Mientras que en el segundo distrito, al menos 14 casas fueron destruidas, las familias se han quedado sin nada, y en medio de una pandemia. Los bomberos tardaron muchas m\u00e1s horas en controlar el fuego, pues tuvieron que hacer uso de camiones cisternas y luchar contra la expansi\u00f3n del fuego, ya que las viviendas estaban construidas con material inflamable, en su mayor\u00eda madera. Este caso no es \u00fanico, hace un par de meses hubo un gran incendio en el Centro Hist\u00f3rico de Lima, 60 familias fueron afectadas, perdiendo sus enseres, sus hogares y el contacto con su comunidad, pues varias familias fueron trasladadas a refugios fuera del distrito. Adem\u00e1s, las familias no cuentan con trabajo estable ni un sustento econ\u00f3mico adicional, por lo que no logran superponerse con facilidad ante su p\u00e9rdida. Esta es la realidad de una ciudad que tiene un desarrollo desigual, cuyo Estado no solo olvida, sino que coadyuva al aumento de la precariedad, entregando t\u00edtulos de propiedad a diestra y siniestra, para que en la esfera legal esos barrios se vuelvan \u201cformales\u201d, pero en la realidad la precariedad no se supera; por el contrario, las familias se ven obligadas a vivir en condiciones m\u00ednimas de habitabilidad y salubridad, auto-explot\u00e1ndose para poder construir una vivienda adecuada y pagar altos precios por los servicios esenciales. Asimismo, las pol\u00edticas post-desastres son insuficientes, pues solo se les otorga una carpa en donde pasar las noches, en tanto, las familias no solo pierden sus hogares, sino tambi\u00e9n son afectadas emocional, psicol\u00f3gica y econ\u00f3micamente. Adem\u00e1s, no se ofrecen soluciones con enfoque de g\u00e9nero, por lo cual las mujeres madres solteras se ven mucho m\u00e1s afectadas.<br><br>\u00bfHasta cu\u00e1ndo seguir\u00e1 activo este c\u00edrculo vicioso de la precariedad urbana? Exhortamos a la Ministra de Vivienda, a que inicie cambios estructurales en el sector, que se implemente una pol\u00edtica de vivienda acorde a las necesidades socio-econ\u00f3micas de la poblaci\u00f3n, un cambio de enfoque de la planificaci\u00f3n urbana que no niegue la auto-producci\u00f3n de ciudad y vivienda; y que se exija el derecho a la vivienda, como un derecho constitucional para que el Estado pueda intervenir en la construcci\u00f3n y proyecci\u00f3n de viviendas sociales y mejoramiento de barrios, y no solo se le deje al libre mercado ese papel, pues al no representarle ganancias, no lo cumple. Se acerca el bicentenario de nuestra independencia, pero tenemos muy pocos motivos para celebrar. El desarrollo de un pa\u00eds empieza por garantizar los derechos b\u00e1sicos, entre ellos el derecho a una vivienda adecuada. Es el momento para conseguir un derecho a la ciudad efectivo, y no solo anhelos de formalidad y sostenibilidad que se apliquen a espacios privilegiados de las ciudades peruanas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Per\u00fa, cada vez que ocurren desastres por fen\u00f3menos naturales o acciones antr\u00f3picas, lamentamos la cantidad de damnificados y se trata de ayudarlos moment\u00e1neamente para aliviar su angustia por perder sus hogares. Pero el resultado es conocido: el lamento y las buenas intenciones solo duran unos d\u00edas, luego el aparato estatal en vez de prevenir, se desentiende del problema, dejando a las familias a su suerte. Exigir una pol\u00edtica de vivienda, como derecho, significa no solo asegurar la tenencia de la vivienda, sino tambi\u00e9n asegurar que las condiciones de habitabilidad de los barrios sean las adecuadas<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":2214,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"pgc_sgb_lightbox_settings":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[14,8],"tags":[36,97,73],"class_list":["post-2337","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-peu","category-multimedia","tag-desigualdad-urbana","tag-informalidad","tag-precariedad"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.urbeslab.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/127225696_2619959304895699_8543078178216750831_n.jpg?fit=843%2C843&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2337"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2337\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2343,"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2337\/revisions\/2343"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2214"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}