{"id":878,"date":"2021-03-21T02:37:00","date_gmt":"2021-03-21T02:37:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.urbeslab.com\/?p=878"},"modified":"2023-09-04T21:53:42","modified_gmt":"2023-09-04T21:53:42","slug":"el-agua-de-la-ciudad-no-es-solamente-la-que-sale-de-la-llave","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.urbeslab.com\/en\/el-agua-de-la-ciudad-no-es-solamente-la-que-sale-de-la-llave\/","title":{"rendered":"El agua de la ciudad no es solamente la que sale de la llave"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Autora: <strong>Giselle Andrea Osorio Ardila.<\/strong> Antrop\u00f3loga Colombiana: maestra en urbanismo, doctora en planeaci\u00f3n urbana y regional. Experiencia en formulaci\u00f3n de Planes de Ordenamiento territorial. Investigadora de conflictos socioambientales, segregaci\u00f3n Socioespacial y Ecolog\u00eda Pol\u00edtica de la Urbanizaci\u00f3n. Investigadora Asociada de UrbesLAB.<br><br>Columna publicada originalmente en <strong><a href=\"https:\/\/www.noticiasser.pe\/el-agua-de-la-ciudad-no-es-solamente-la-que-sale-de-la-llave\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.noticiasser.pe\/el-agua-de-la-ciudad-no-es-solamente-la-que-sale-de-la-llave\">Noticias Ser<\/a><\/strong><br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El agua es fundamental tanto para la vida humana como la vida animal y vegetal. Aunque se considera un recurso renovable, esta caracter\u00edstica depende del buen funcionamiento del ciclo hidrol\u00f3gico. Por eso, adem\u00e1s de asegurar el abastecimiento para toda la poblaci\u00f3n, las ciudades necesitan asegurar el buen estado de los cuerpos de agua y de los ecosistemas asociados a \u00e9stos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros asentamientos humanos surgieron en proximidades a fuentes y cuerpos de agua dulce, pues adem\u00e1s de ser fundamental para la vida humana, es impredecible en actividades productivas como la agricultura y la cr\u00eda de animales, en las cuales se bas\u00f3 el proceso de sedentarizaci\u00f3n. Las culturas ind\u00edgenas respetaban deidades asociadas con los cuatro elementos, y el agua siempre tuvo un lugar importante en las cosmolog\u00edas alrededor del mundo y en los pueblos de lo que hoy es Am\u00e9rica. Ciudades como M\u00e9xico y Bogot\u00e1 fueron construidas sobre espacios de agua dulce (Legorreta,2006; van der Hammen, 1998).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la invasi\u00f3n europea la relaci\u00f3n con el agua de las personas en lo que hoy son las metr\u00f3polis de Am\u00e9rica Latina cambi\u00f3 profundamente. Posteriormente, con la modernidad se consolid\u00f3 una forma de entender el mundo a partir de clasificar sus elementos en pares opuestos como, por ejemplo, natural-artificial; biol\u00f3gico-cultural; urbano-rural (Bateson,1998). Con los avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos se afianz\u00f3 idea de dominar la naturaleza. Este esquema de pensamiento se extendi\u00f3 por el mundo mediante procesos de colonizaci\u00f3n e imperialismo, cuya herencia se siente en la actualidad. Una muestra de esto es c\u00f3mo se concibe el agua de la ciudad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de Am\u00e9rica Latina, el siglo XX correspondi\u00f3 a la aceleraci\u00f3n de los procesos de industrializaci\u00f3n y urbanizaci\u00f3n, donde se consolidaron los centros econ\u00f3micos que hoy son grandes metr\u00f3polis. En este contexto se modificaron los cursos de los r\u00edos, se canalizaron y se crearon represas. En cada ciudad tramos espec\u00edficos fueron privatizados para el beneficio y el disfrute de sectores sociales particulares (Capil\u00e9,2018), mientras otros se convirtieron en receptores de vertimientos, en cloacas estigmatizadas como espacios abandonados, escenario de cr\u00edmenes o destino final de cad\u00e1veres. De manera similar sucedi\u00f3 con los humedales, frecuentemente convertidos en receptores de los escombros de la construcci\u00f3n de infraestructuras para generar m\u00e1s superficies urbanizables a costa de interrumpir la conexi\u00f3n de los cuerpos de agua superficiales y subterr\u00e1neos y destruir el h\u00e1bitat de diversas especies de flora y fauna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El agua se concibe como un recurso al servicio de las personas, una mercanc\u00eda con la que incluso se especula en el mercado financiero. El ciclo de uso, tambi\u00e9n llamado ciclo urbano del agua ocupa el centro de atenci\u00f3n de las acciones de los gobiernos con prelaci\u00f3n sobre el ciclo hidrol\u00f3gico, del que se entiende como separado. Este ciclo est\u00e1 conformado por las fases de abastecimiento, saneamiento y reutilizaci\u00f3n, necesarias para que al abrir los grifos tengamos agua potable. No obstante, el agua de la ciudad no es solo el agua de la llave.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como los r\u00edos y cuerpos de agua dulce, de los que depende el abastecimiento, hacen parte de ecosistemas, es decir, de un conjunto de elementos relacionados que se necesitan mutuamente para existir, las modificaciones en estos implican la interrupci\u00f3n de la conectividad del sistema h\u00eddrico y el secamiento de quebradas y lagunas. Adem\u00e1s, la expansi\u00f3n urbana fuente de recursos para las obras civiles urbanas, se acompa\u00f1a del desplazamiento de la frontera agr\u00edcola, lo que implica la transformaci\u00f3n de los ecosistemas m\u00e1s all\u00e1 de las ciudades. Estos procesos tienen implicaciones de efectos variados, algunas perceptibles de inmediato y otras se evidenciaron solo despu\u00e9s de d\u00e9cadas o en situaciones espec\u00edficas como las inundaciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, la prevenci\u00f3n y gesti\u00f3n de riesgos hace parte de las pol\u00edticas de ordenamiento territorial de muchas ciudades. Sin embargo, estas pol\u00edticas suelen centrarse en soluciones ingenieriles destinadas a intervenir sobre los cuerpos de agua, en muchos casos, como en las actuales adecuaciones al R\u00edo Bogot\u00e1, en Colombia, en que se interviene el rio Bogot\u00e1 para hacerlo m\u00e1s ancho y prevenir inundaciones. Estas intervenciones suelen estar acompa\u00f1adas de la tala indiscriminada de la vegetaci\u00f3n de las orillas lo que significa el desplazamiento de las espacies de aves y otros animales. Se trata de una visi\u00f3n centrada en el inter\u00e9s de grupos sociales espec\u00edficos que generan desequilibrios ecosist\u00e9micos y en el ciclo hidrol\u00f3gico cuyos impactos a largo plazo no son del todo previsibles, por lo que resultar\u00edan menos arriesgados, modelos de gesti\u00f3n del agua que trascendieran el ciclo urbano del uso para entender su interrelaci\u00f3n con el ciclo \u201cnatural\u201d y actuar en consecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bateson, Gregory. (1998). Pasos hacia una ecolog\u00eda de la mente. Buenos Aires: Lohl\u00e9-Lumen.<br>Capil\u00e9, Bruno. (2018). Os muitos rios do rio de janeiro: Transforma\u00e7\u00f5es e intera\u00e7\u00f5es entre din\u00e2micas sociais e sistemas fluviais na cidade do Rio de Janeiro (1850-1859). Tese de Doutorado em Hist\u00f3ria\u2014Rio de Janeiro: Universidade Federal do Rio de Janeiro. PPGHIS.<br>Legorreta, Jorge (2006). El agua y la ciudad de M\u00e9xico. De Tenochtitl\u00e1n a la megal\u00f3polis del siglo XXI. Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Acapotzalco.<br>Van der Hammen, Thomas. (1998). Plan ambiental de la Cuenca Alta del R\u00edo Bogot\u00e1: an\u00e1lisis y orientaciones para el ordenamiento territorial. Corporaci\u00f3n Aut\u00f3noma Regional de Cundinamarca.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Giselle Osorio. El agua es fundamental tanto para la vida humana como la vida animal y vegetal. Aunque se considera un recurso renovable, esta caracter\u00edstica depende del buen funcionamiento del ciclo hidrol\u00f3gico. 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